martes, 13 de marzo de 2012

MEDEA (1988)






http://www.filmaffinity.com/es/film246134.html


LA TRAGEDIA GRIEGA DE LARS VON TRIER

Medea (Kirsten Olesen) es repudiada por Jason (Udo Kier) que se va a casar con Glauce (la hija del rey Creonte). Jason tiene dos hijos con Medea quien tiempo atrás había ayudado a Jason en su expedición a conquistar el vellocino de oro.

Lars Von Trier trabaja sobre un guion de Dreyer (con su propia interpretación de la tragedia griega de Eurípides) que nunca llegó a rodar, así que esta película es el propio homenaje de director a Dreyer  en una producción directamente para la televisión danesa.




Trier sitúa la acción en la edad media de las tierras escandinavas, lo que nos acerca un poco más en el tiempo la obra de Eurípides.
Esta “Medea” se condensa en sólo 76 minutos de metraje, lo que hace que la película no sea para nada pesada. Lo bueno si breve…


Lo primero que llama la atención de esta película de Lars Von Trier, es la imagen. Una fotografía tirando al sepia  llena de grano que le da un toque antiguo y cierta sensación de irrealidad (que personalmente me gusta bastante).


Las primeras escenas de a película con una Medea tumbada en la orilla del mar agarrando con fuerza la arena ya nos pone en alerta de que lo que vamos a ver es de una gran fuerza visual y pasional.

El desgarro y la tristeza inicial de Medea se transforman en fuerza vital a través del agua. Los elementos naturales tienen un papel muy importante en esta película, sobretodo el agua y el viento.

En los siguientes minutos de la película, se fragua el casamiento de Jason con Glauce. La primera noche la pasan juntos, pero no revueltos,  se interpone entre ellos el que Medea todavía siga en su misma tierra. Esta interposición la simboliza Trier a través de una especie de velos que  hace que Jason y Glauce se vean entre sombras chinescas pero sin llegar a tocarse directamente. Me ha gustado mucho este simbolismo y las imágenes entre  sombras y la luz del fuego me han parecido muy bellas.
Al día siguiente el rey Creonte destierra a Medea y a sus hijos, sólo le da un día más y deberá irse o morirá. Este encuentro tiene lugar en la Naturaleza, entre agua y juncos, las imágenes se superponen y la densa niebla le da aspecto de fábula a la escena. Se oyen susurros entre los juncos. Es una escena bastante inquietante…fantasmagórica incluso.



En ese día “de gracia” que tiene Medea, la mujer, la madre, la esposa…trata de recuperar a Jason , en esta parte la escena se desarrolla en la playa con fuerte viento y algunas escenas con fotografía virada al rojo y al azul, que supongo que significarán la rabia de Medea y su transformación interna hacia la venganza, ya que Jason no accede (gracias a Medea es quien es ahora, pero quiere más, desea poder a través de su matrimonio con la hija del rey).

Medea propone a Jason que los hijos de ambos se queden con él y para que convenza  a Glauce de que así sea, le da a Jason su propia corona con las puntas envenenadas (Medea conoce las artes de la magia) para que se la lleve a Glauce como regalo.  

Hay una escena bastante impactante en la película: al bajar Jason del caballo en el castillo, le roza con la corona llegando a pincharle…momentos después el caballo escapa en una loca carrera hacia la playa donde cae y muere entre estertores…es una escena dura de por sí y porque nos adelanta lo que le sucederá a  Glauce, que efectivamente  se pincha con la corona y muere envenenada (me hubiera gustado que se extendiera un pelín más en esto).

Mientras, Medea lleva a cabo su personal venganza hacia Jason que conlleva el sacrificio más tremebundo que pueda hacer una madre: asesinar a sus propios hijos.
Las escenas del sacrificio son para mí de una fuerza y belleza visual tremendas: un gran campo de hierba movido por el viento y en medio de la nada un árbol seco, enjuto…es como si fuera la cruz de Cristo preparada para el gran sacrificio…Medea cuelga al pequeño, el mayor mira la escena y entiende su significado, consuela a su madre y él mismo lleva a cabo su propio ahorcamiento con la ayuda de su madre…(curiosamente hay más color y más luz en estas imágenes que en el resto del film).

Una escena terrible, grotesca, los niños colgados de un árbol en medio de la nada, porque eso es lo que queda luego: Nada.
Medea sacrifica a sus hijos antes de dejarlos con Jason al que también hiere en lo más profundo…mata a su esposa y mata a sus hijos…no le queda ya…Nada.

En las escenas finales, Medea huye a su destierro en un barco y por fin deja su pelo suelto al viento, llega la liberación para comenzar una nueva vida…(aunque su cara refleja la tristeza y tal vez, el remordimiento).
Y Jason, desesperado no hace más que cabalgar alrededor de ese árbol del que cuelgan sus propios hijos, sin esperanza, sin salida. No hay sitio al que huir para él, sólo el viento arropa su desesperación entre la hierba.



Me ha gustado mucho esta “Medea “de Lars Von Trier, visualmente muy interesante  y con una gran carga emocional entre los personajes. No sobra nada, ni se extiende más de lo necesario. Una obra concisa pero densa.



Me ha encantado el diseño del cartel de esta película en el que resulta impactante  esa “D” en forma de árbol con los niños ahorcados. Ya sabemos desde un principio lo que va a pasar…da igual, esto no lo hace, por esperado, menos desgarrador…al contrario, te sumerge desde el comienzo en la gran tragedia de Medea…



Un 8 de Notable alto.


“Una vida humana es un viaje a la oscuridad donde sólo un dios puede hallar el camino, porque lo que ningún hombre se atreve a imaginar, Dios hace que suceda”


















1 comentario:

ATTICUS dijo...

Me parece una pelicula dura de ver,
pero si tengo la oportunidad te hare caso.
Un abrazo

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...